Soy Rafael López-Casero Quirós, doctor en medicina y cirugía por la Universidad de Salamanca (1994) y especialista en traumatología y cirugía ortopédica desde 1991 tras realizar la formación M.I.R. (oposición nacional) en el hospital Gregorio Marañón de Madrid.

Licenciado en medicina y cirugía (con la calificación de sobresaliente) por la Universidad Autónoma de Madrid en 1983. Mi experiencia como médico, de más de 35 años y como especialista de otros 30, me permite tener una visión profunda de la patología médica y traumatológica y poder integrar todas las disciplinas disponibles en nuestra especialidad y las nuevas tecnologías y avances médicos en el tratamiento de los procesos traumáticos y degenerativos del aparato locomotor.

La traumatología y cirugía ortopédica tiene en determinadas patologías unos límites difusos y comparte áreas de estudio y tratamiento con otras especialidades. Esto hace que existan técnicas que deban conocerse y aplicarse para tratar problemas complejos, como por ejemplo los derivados de los graves traumatismos de los miembros en los que se ven afectadas todas las estructuras; hueso, musculatura, piel y estructuras neurovasculares.

Por tanto, además de hacer un correcto tratamiento de las fracturas, habrá que manejar de forma simultánea los problemas de cobertura cutánea mediante injertos de piel, colgajos de tejidos musculares o fasciocutáneos, el uso de expansores cutáneos, la aplicación de injertos de piel, hueso, etc. También se requieren conocimientos de cirugía vascular y de microcirugía para actuar en dichos casos.

Esto no quiere decir que el traumatólogo tenga que ser una especie de “hombre orquesta” pero debe estar familiarizado con estas técnicas y trabajar en equipos multidisciplinares, pero teniendo a su vez recursos individuales suficientes para manejar casos complejos cuando se presenten sin tener otros medios de apoyo.

De una dilatada experiencia profesional se obtiene la capacidad de optimizar los recursos disponibles y priorizar en el paciente las actuaciones médicas y quirúrgicas que sean necesarias para su curación.

Por estas cuestiones, podrán ver más adelante en mi curriculum los diferentes cursos formativos realizados, en un intento de obtener una formación lo más amplia posible en mi especialidad.

MEDICINA REGENERATIVA

Dado que ya llevo muchos años en este medio y habiendo tenido la suerte de trabajar en grandes hospitales (ver c.v.) aprendiendo de diferentes profesionales, observo que desde hace ya bastante años la tecnología ha dado un gran salto cualitativo en el diseño de materiales cada vez más adaptados al proceso patológico (diseño de prótesis, sistemas de fijación de fracturas, etc) y que en la actualidad la ciencia de la medicina regenerativa está completando el espacio que faltaba en este desarrollo tecnológico y está creciendo de forma imparable.

El término “degenerativo” es muy mal recibido por el paciente y los médicos lo asumen como una situación inevitable pero que condiciona negativamente los resultados de los tratamientos que realizamos.

La necesidad que todos tenemos de una vida activa, la demanda de tratamientos acordes con el nivel de desarrollo de la medicina actual, el aumento de las expectativas de vida, la abundante información disponible y también, el que cada vez nos cuesta más asumir que estos procesos degenerativos son inevitables y consustanciales con nuestra propia composición celular que envejece, ha hecho que en la medicina regenerativa se estén cifrando unas expectativas, a veces excesivas o por lo menos anticipadas.

Doctor Rafael

No cabe duda de que estas alternativas de tratamiento basadas en la medicina regenerativa están ahí; por tanto hay que tenerlas en cuenta e incorporarlas al arsenal terapéutico en todas la áreas con criterio y proporcionalidad.

Por tanto, el conocimiento y desarrollo de una especialidad muy técnica como es la traumatología, que interviene en todos los órdenes de la vida, desde el niño al viejo, al deportista y al paciente convaleciente o con secuelas, se ve reforzado por los años de experiencia en la práctica médica, el manejo de diferentes técnicas quirúrgicas y la aplicación de los últimos tratamientos en la medicina regenerativa que se aplican ya a diario y que serán el futuro de nuestro bienestar.