Se presenta un caso de extracción de un cuerpo extraño metálico (proyectil) que se encuentra alojado en el interior del hueso de la rodilla (tibia).

Este objeto metálico está alojado en el interior del hueso tras el accidente. Tras haber curado las heridas de los tejidos blandos dañados en el trayecto de entrada, se procede a la extracción mediante una técnica endoscópica con el apoyo del intensificador de imágenes (aparato de rayos X usado en quirófano para tratar fracturas, etc).

La extracción por métodos convencionales (abrirse paso a través del hueso) provocaría graves daños por lo que se realiza una técnica que podría compararse a la empleada por las tuneladoras de las obras civiles.

Para crear el túnel y llegar al objeto en cuestión hay que emplear una técnica de triangulación introduciendo unas agujas (agujas de Kirschner) que bajo el control visual con el aparato de rayos X se hacen converger sobre el objeto.

Una vez localizado el cuerpo extraño dentro del hueso, se perfora un túnel de un diámetro suficiente para que se pueda introducir el endoscopio y las pinzas o material necesario para extraer el cuerpo extraño.

Si la convergencia no es exacta no se localizaría el objeto. Sería algo parecido a un túnel de tren que no estuviera alineado con su homólogo al otro lado…

Se muestra el proceso y el vídeo demostrativo.

Proyectil alojado en la rodilla, en el interior de la tibia.

Triangulación con agujas de Kirschner convergentes bajo control de rayos X.

Vídeo en el que se observan las agujas colocadas y la creación del túnel óseo a través del cual se extraerá el proyectil.

Radiografía de control mostrando la ausencia de daños tras la extracción.

Proyectil extraído.