Las células madre (CM) se encuentran en los tejidos del organismo adulto y se utilizan desde hace muchos años. Uno de los usos más habituales de las CM es el tratamiento de las hemopatías (leucemias) en las que se transplantan las células madre hemopoyéticas extraídas de la médula ósea (esternón, cresta ilíaca).

Las CM despiertan un gran interés tanto en la comunidad científica como en el usuario ya que debido a la profusión de información vía internet, cada vez es un tema más conocido y demandado.

Célula madre, la verdadera protagonista

La medicina regenerativa  se ha popularizado a través del uso de los factores de crecimiento pero la «estrella» de la medicina regenerativa es la célula madre.

En los anteriores epígrafes he comentado algunas ideas acerca de los factores de crecimiento y de las CM derivadas de la médula ósea extraídas de la cresta ilíaca. Las CM de origen mesenquimal extraídas de la grasa abdominal mediante una lipoaspiración localizada son las que en estos momentos están en el punto álgido de uso y aplicaciones en la medicina regenerativa del aparato locomotor.

Las CM derivadas de la grasa son células madre adultas. Se evita así el problema ético y legal del manejo de CM embrionarias.

Las CM una vez extraídas deben depositarse en la zona dañada y allí deben proliferar y diferenciarse (→transformarse en las células que queremos regenerar) para generar el nuevo tejido, funcionando de forma idéntica a sus células vecinas sin crear rechazo inmune ni dañar la zona receptora, además de sobrevivir durante su tiempo de vida natural, en su nuevo entorno, para regenerar el daño.

Homing o anidamiento

Las CM deben sufrir un proceso denominado homing o anidamiento. Es decir tienen que arraigarse en el sitio mediante el uso de receptores celulares de superficie y proteínas de anclaje. Una vez anidadas comienzan a recibir nutrientes y estímulos locales que las ayudan a diferenciarse y reproducirse. Solo así podrán regenerar el tejido donde han sido implantadas y vivir toda su vida celular como células normales desarrollando su función y por tanto “curando” la lesión.

Otra cuestión a tener en cuenta es la cantidad de células obtenidas; a mayor número de células cabría esperar más “potencia” de acción.

En este punto el uso del plasma rico en plaquetas (PRP) o factores de crecimiento plaquetarios podría considerarse un primer escalón de la terapia regenerativa.

Solo aporta plasma con plaquetas (o trombocitos →fragmentos de las células precursoras sin núcleo celular; no son células propiamente dichas). Actúan indirectamente estimulando los receptores de superficie de las células residentes adultas o reclutando a las CM locales existentes en el tejido a tratar.

Las CM pueden extraerse en forma de pequeños fragmentos (microinjerto) que se podrían colocar directamente en la zona dañada. Parte de las células contenidas en esos fragmentos separados, al carecer de nutrientes, migraría al tejido receptor y se integraría en él y comenzaría a proliferar. El resto del fragmento moriría (necrosis).

Las CM también pueden extraerse por digestión enzimática a partir de los pequeños fragmentos de tejido obtenido. Sería algo así como “exprimir” el tejido. Los enzimas utilizados (colagenasa en este caso) liberan a las células de sus nichos y además de aumentar el número de células obtenidas facilitan su anidamiento en el tejido receptor.

El tejido adiposo está formado por los adipocitos (células con un pequeño núcleo siendo el resto de la célula una gran gota de grasa). Los adipocitos están suspendidos en una especie de fina malla de tejido conectivo que contiene multitud de pequeños vasos sanguíneos y otras células (fibroblastos, macrófagos, células endoteliales, etc). A esta parte se la denomina fracción estromal vascular o visceral: SVF.

En el proceso de extracción de la grasa abdominal interesa sólo la SVF que está totalmente libre de células adiposas.

Este método es el que obtiene mayor cantidad de CM para implantar en el paciente con respecto a otros métodos mecánicos (centrifugación, micronización, etc). Otro problemas que se le atribuye a los métodos mecánicos es la posible ruptura de las membranas celulares, por lo tanto muchas de las células obtenidas no serán viables.

El método mecánico de centrifugación obtiene entre algo más de 1.1 x 105 cél/gr de tejido mientras que el enzimático obtiene 4 x 105; casi 4 veces más.

El método de obtención de la SVF mediante digestión enzimática ofrece el mayor número de CM viables y además cumple con la normativa de la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios.

PROCEDIMIENTO DE EXTRACCIÓN

Extracción grasa
Zonas de extracción de la grasa.
Lipoaspiración
Centrifugadora, agitadora y cámara de digestión enzimática.
Gradillas para colocar el lipoaspirado.
Obtención de SVF para implantar.