La regeneración es un mecanismo de la naturaleza relacionado con la reproducción.

Para que los organismos vivos perduren y cumplan su función evolutiva de perpetuar la especie mediante la transmisión del material genético es necesario que sobrevivan a la enfermedad y a las agresiones medioambientales.

La regeneración es el mecanismo por el cual los seres vivos se auto-reparan restaurando de forma completa o parcial la estructura y la función de sus tejidos.

La autopoyesis es un concepto propuesto por los biólogos Maturana Varela que explica la cualidad de un sistema capaz de reproducirse y mantenerse por sí mismo. La química de auto-mantenimiento de las células, es la capacidad de los seres vivos para la continua producción de sí mismos.

Si la restauración es completa se hablaría de regeneración en el sentido más completo del término. Es decir, la renovación de un tejido de forma idéntica al tejido normal. No habría ninguna diferencia en cuanto a la forma y la función. Se realiza mediante la recuperación de la capacidad celular similar a la existente en el estadio embrionario.

Si la restauración es parcial estamos ante una situación suficiente pero no perfecta del mecanismo regenerativo. Este es un mecanismo muy común en el ser humano debido a que desde un punto de vista energético es más rentable. Se hablaría de reparación en vez de regeneración.

En los seres vivos se dan estas dos circunstancias: Regeneración versus Reparación.

Algunos tejidos se renuevan (regeneran) de forma continuada, como es el caso de las células de la sangre o los epitelios; la piel y las mucosas (se van renovando con nuevas células sanas e idénticas a sus predecesoras). Este proceso de mantenimiento se denomina Regeneración homeostática.

También los tejidos pueden regenerarse en gran medida pero no como mecanismo de mantenimiento sino en respuesta a un daño, lo que se denomina Regeneración inducida.

La reparación, sin embargo, es otro mecanismo que emplea la naturaleza y que se desencadena como respuesta a una agresión: se denomina Reparación inducida.

La reparación permite (mediante la fibrosis o cicatriz, secundaria a un proceso inflamatorio) que el organismo mantenga el máximo grado de integridad pero a costa de una pérdida variable de su capacidad funcional.

Herida reparada mediante cicatriz

Cuando una agresión al organismo supera su capacidad de regeneración, la naturaleza opta por la reparación como alternativa. Sería la opción más “rentable” desde el punto de vista de la eficiencia.

La fibrosis, como mecanismo de reparación, también se convierte a su vez en un mecanismo competitivo, impidiendo a veces que la regeneración de una lesión pueda continuar.

Digamos que dentro de los procesos de curación de las lesiones, la fibrosis es menos sofisticada que la regeneración pero más potente que ésta.

También desde un punto de vista general, a mayor envejecimiento del individuo menor es su capacidad regeneradora. La reparación, por tanto se impone como mecanismo  fundamental y la medicina regenerativa pretende rescatar o recuperar esa capacidad que persiste aún en las células del adulto.

Un ejemplo entre muchos podría ser el infarto de miocardio. Las células musculares poseen cierta capacidad de regeneración, de manera que un infarto podría curarse completamente apareciendo en el lugar de las células muertas, nuevas células musculares normales. Sin embargo la cicatriz por fibrosis se establece antes y repara esa zona. El corazón puede funcionar con bastante normalidad gracias a ese mecanismo de reparación pero también en esa zona reparada pueden aparecer otros problemas (aneurismas o dilataciones que pueden romperse, zonas de disquinesia que hacen que la contracción del corazón no sea uniforme, focos de arritmia, etc). Estos problemas secundarios pueden dejar secuelas o crear nuevas complicaciones o provocar incluso la muerte.

Recientemente se han ensayado implantes de células madre en esa zona de cicatriz del miocardio en un intento de regenerar un músculo cardíaco sano.

Otro ejemplo sencillo y cotidiano, lo constituye las heridas. Si la piel se regenerase no quedaría una cicatriz visible, sin embargo la cicatriz es la forma habitual de reparar una herida.

Es muy común asistir a los tratamientos de medicina regenerativa en la medicina estética, mediante la inyección de los “factores de crecimiento” en un intento de paliar estos problemas.

Una vez que la medicina alcanza niveles de éxito altos en el tratamiento de las enfermedades, la sociedad busca perfeccionar éstos mediante un escalón más, a través de la medicina regenerativa, que gracias a la transmisión de la información por internet crece de forma imparable.

Lo que al inicio se expone, la regeneración como mecanismo de la naturaleza relacionado con la reproducción, antes fuera de nuestro control, ahora la sociedad lo aprovecha para la mejora de su bienestar personal, mediante estas técnicas que cada vez son más demandadas, perfeccionadas y accesibles.

Más adelante se exponen las modalidades de las terapias regenerativas más frecuentes y accesibles en traumatología.